Resistencias tipo cartucho vs resistencias tubulares.

06-03-2015

Resistencias tipo cartucho vs resistencias tubulares.

A pesar de su apariencia similar, las resistencias eléctricas tipo cartucho tienen aplicaciones diferentes a las resistencias tubulares.

Similitudes y diferencias entre las resistencias eléctricas de tipo cartucho y resistencias tubulares


A pesar de que a veces pueden tener una apariencia similar, las resistencias eléctricas tipo cartucho tienen aplicaciones diferentes a las resistencias tubulares.

Una resistencia de tipo cartucho es un elemento de calentamiento industrial que consiste en una vaina metálica  que contiene cable resistivo aislado de la vaina mediante piezas cerámicas o magnesita. La mayoría de las resistencias tipo cartucho son tubos cilíndricos rectos y los diámetros más comunes que fabricamos en Resistencias Tope van desde los 6,3 mm a los 32 mm.  De la misma manera pasa con la longitud que puede variar desde los 35mm hasta los 1500mm.  Fuera de estas medidas, aunque sí sería posible la fabricación de resistencias tipo cartucho, Resistencias Tope no aconseja su fabricación ni su uso debido a que en los casos de diámetros pequeños y longitudes muy cortas las potencias están muy limitadas por la poca superficie del cartucho.

Tanto las resistencias tipo cartucho como las resistencias tubulares suelen llevar en su interior una bobina de hilo nicrom aislada del tubo por magnesita o material MgO. El elemento resistivo termina en el extremo del tubo para un punto de conexión externo.  Las resistencias de tipo cartucho utilizan conductores eléctricos flexibles que se unen a las conexiones, en cambio en las resistencias tubulares las conexiones son por lo general con faston  o terminales roscados. En Resistencias Tope utilizamos diferentes tipos de conexionado según el diámetro del tubo.

Las resistencias eléctricas de tipo cartucho son generalmente rectas (cilíndricas o cuadradas), pudiendo llegar a formar un codo en ángulo de 90 grados, pero en todo caso nunca adquieren curvas u otra conformación geométrica como sí pueden hacerlo las resistencias tubulares.  De esta manera los cartuchos pueden inserirse en agujeros ciegos taladrados.  En cambio, las resistencias tubulares pueden llegar a formar curvas y geometrías complejas con una variedad infinita de longitudes, diámetros y formas.  De esta manera, si moldeamos el tubo en forma de espiral, se puede aplicar más potencia en un pequeño espacio debido a que el desarrollo del tubo puede permitir mantener la misma carga por metro cuadrado.  Esta solución es muy útil para alcanzar mayores temperaturas y muy aconsejable en las resistencias para hornos, que van sobre superficies metálicas, resistencias para baterías de aire, etc.

Las conexiones: las resistencias tubulares suelen llevar en la conexión una espiga roscada, con o sin aislante de cerámica o mica.

Las resistencias tubulares se utilizan mayormente en la inmersión de líquidos (para calentar agua, aceite, líquidos corrosivos, etc.) y para el calentamiento de aire.  A menudo se sujetan a contenedores o tanques, encajan en placas fundidas,  se sumergen directamente en un líquido o incluso están montados en los conductos de aire de calefacción y gas.

La composición interna de las resistencias eléctricas tubulares se parece a la de de los cartuchos. Contienen igualmente una bobina de hilo resistivo que está  soldada a los extremos de las espigas.   La bobina está aislada del tubo exterior por la magnesita que se compacta para fijar la bobina y facilitar la transmisión de calor al tubo exterior de las resistencias, igual que en las resistencias de tipo cartucho.

Debido a que las resistencias  de cartucho tienen una geometría más simple, a veces pueden proporcionar una densidad superficial de watios mayor que las resistencias calefactoras tubulares. La razón es que su superficie de calentamiento se puede poner más cerca de la superficie que en las resistencias eléctricas tubulares en las que  el hilo resistivo debe tener que amoldarse a curvas o cambios en la geometría. También como consecuencia de la geometría simple, las resistencias de tipo cartucho pueden fabricarse en diámetros de hasta 4mm cuando las resistencias eléctricas tubulares las fabricamos en Resistencias Tope en un diámetro mínimo de 6mm.

Materiales usados por resistencias tipo cartucho y resistencias tubulares.

Vaina: Ambos tipos de resistencias pueden utilizar aleaciones en base de níquel y aceros inoxidables, pero las resistencias tubulares pueden estar formadas también por tubo de cobre, si su aplicación es calentar agua; o acero inoxidable, cuando se utiliza para el calentamiento de  de alquitrán, asfalto, o materiales similares.

Cableado eléctrico: En el caso de las resistencias eléctricas de cartucho las conexiones salen siempre por el mismo lado.  Los cables eléctricos, además, puede estar aislados con diferentes materiales dependiendo de la temperatura que vaya a tener que soportar el cableado.

En cambio, las resistencias eléctricas tubulares tienen un terminal en cada extremo del tubo y estos terminales pueden estar conectados a los cables pero más frecuentemente encontramos espigas roscadas o terminales faston separados de la resistencia con un aíslate cerámico o de mica.

A las resistencias tubulares se le pueden añadir aletas obteniendo así una rápida transferencia de calor para una mejor convención o calentamiento de aire forzado.

Montaje: Las resistencias de cartucho pueden instalarse tanto en agujeros abiertos como cerrados. En cambio las resistencias tubulares pueden ir fijadas las superficies que calientan, en ocasiones soldadas o fijadas con algún tipo de brida metálica.  En muchos casos van directamente sumergidas en los líquidos que calientan y la sujeción puede ser fija mediante racor o portátil mediante ganchos os soportes sujetos a la resistencia.  En Resistencias Tope somos fabricantes a medida de resistencias eléctricas por lo que diseñamos cada resistencia según su aplicación y ubicación pudiendo fabricarla con los diferentes tipos de anclajes.

Resistencias Tope también fabrica conexiones completamente estancas para poder sumergir la totalmente resistencia en el líquido a calentar. Es el caso de nuestras resistencias eléctricas sumergibles en productos alimentarios muy útiles para la industria vinícola ya que permiten el calentamiento del vino durante su fermentación.

Las vainas de los cartuchos son normalmente conformadas en frio, los tubos de los cartucho pasan por una máquina laminadora para reducir el diámetro y adaptarlo a las necesidades del cliente, además con esta operación conseguimos también compactar la magnesita dentro del tubo para sellar la bobina resistiva dentro del mismo.

Las resistencias tubulares en cambio, después de pasar por la laminadora suelen someterse a procesos de recocido para poder curvar el tubo a la forma que sea necesaria.

Para cualquier duda o consulta contacte con nosotros. Tenemos una gran variedad de resistencias eléctricas en stock y si ninguna de ellas de pudiera adaptar nuestro equipo técnico le aconsejará sobre  la resistencia eléctrica a medida que se ajuste a sus necesidades.